COMER SANO COMIENZA EN LA CESTA DE LA COMPRA

09.01.2018

¡¡Feliz año nuevo!! Retomando el blog con este primer post del año.

 

Comenzamos nuevo año, aparecen los  nuevos propósitos o bien retomamos los buenos hábitos que teníamos antes de estas fechas navideñas, caracterizadas socialmente por comilonas excesivas con alimentos que, por lo general, están muy cargados de azúcares, grasas, ... Puede que hasta nos excedamos con el alcohol con tanta celebración,…

 

Ahora volvemos un poco a nuestra rutina o puede que si hemos cogido algunos kilos de más nos aparezca la culpabilidad, el agobio,  y aparezcan anuncios por todos lados con dietas “detox”,  de purga, dietas milagrosas para perder esos kilitos extras en poco tiempo, de manera fácil, etc.

Una alimentación saludable no debe ser vista como una moda, o que va por “épocas” para ponernos a “punto” (operación bikini, perder algo de peso si se cogió por estas comilonas navideñas,…). Como ya he ido comentando y reflexionando en otros posts, no hay receta mágica ni secretos escondidos (https://www.buenoshtc.es/single-post/2017/09/06/CR%C3%93NICA-DE-UNA-DIETA-ANUNCIADA).

 

Tampoco es verlo como algo inalcanzable, tedioso o superdifícil. Creo que es importante transmitir, en tanto que dietista y en cómo concibo la nutrición y su asesoramiento, en qué consiste una alimentación saludable entorno a unos hábitos que entendamos bien para ir interiorizándolos y materializarlos en nuestra vida, en un día a día y no por momentos esporádicos. Ello repercute a nuestra salud.

 

Merece la pena descubrir cómo y ponerse a ello, y, ante la duda, buscar a un/a dietista para que te acompañe y te asesore de una manera personalizada a tus necesidades, que te ayude a integrarlo en tu día a día (https://www.buenoshtc.es/single-post/2017/11/29/24-Noviembre-d%C3%ADa-del-dietista-nutricionista).

 

¿DÓNDE se COMIENZAN a DAR esos primeros pasos?

 

¡¡ En la cesta de compra !!. Ahí es donde metemos los productos que luego llevamos a casa y que prepararemos. Es un acto que hacemos tan automáticamente que al final su importancia se evapora. Sin embargo, encierra muchas decisiones: qué alimentos metemos, ante tanta variedad cuál es mejor para mí o mi familia, qué “caprichitos” darse, … A veces nos dejamos llevar por el marketing, por cómo están colocados, por las ofertas,…Hay una gran variedad de estímulos externos. Pero , ¿también en estas elecciones tenemos en cuenta nuestra salud?.

 

Aquí van algunos consejos:

  • El lugar donde compramos hace mucho en nuestras elecciones. Me refiero al mercado de toda la vida. Todavía resiste en muchos barrios a pesar de la irrupción de las grandes superficies en los años 90 y hasta se está reinventando con opciones o comercios muy variados que apoyan el comercio local, ecológico, con restaurantes que cuidan su oferta gastronómica, la artesanía… Por ejemplo, os recomiendo mercados como el de Antón Martín, San Fernando en Lavapiés,… Las mañanas del fin de semana pueden ser una opción agradable para hacer una pequeña compra, ver productos en otros mercados, y ver como estos mercados de barrio se intentan reinventar pasando una mañana diferente, tomando el aperitivo,... ¡A mi me encanta!

 

  • En estos mercados no suelen abundar productos prefabricados, hay abundancia de verduras, frutas, …. que es lo que debería primar en nuestra cesta de la compra. Pregunta por los productos locales y te sorprenderá descubrir la gran variedad. Al final comer sano no significa estar a base de las mismas verduras, frutas, etc.

 

  • En nuestra cesta deberíamos evitar productos ultraprocesados. Cuando leemos las etiquetas, en la zona de los ingredientes hay un listado enorme de éstos. Cuánto menos, mejor. Estos productos no son saludables por lo que ya sabemos: vienen cargados de azúcares, grasas malas, mucha sal, … y son alimentos de los que se suelen abusar.  Desconfía también de las versiones lights o “zero”, ricos en “algo”  o productos que en su parte frontal te los venden como opciones mejores.  Desconfía de la fuerza del marketing. Suele haber mucha letra pequeña.

 

  • No todos los alimentos procesados son malos, simplemente hay que buscar opciones saludables. Por ejemplo, botes de legumbres con la legumbre y algún conservante que incluya (suele ser sal o ácido ascórbico(vitamina C)), un buen aceite de oliva virgen extra, tomate frito que no lleve azúcar,… La lectura de las etiquetas nos ayudarán para hacer buenas elecciones.

 

  • Si realizamos la compra en las grandes superficies, hay que evitar ciertos pasillos que inducen a hacer compras nada recomendables. Siempre se aconseja ir con una lista de los alimentos que se necesitan, evitar ir a hacer compra con hambre (se llena más el carro con alimentos insanos, …). Nos ayudará a optimizar el tiempo e , ¡ir al grano!

 

  • Piensa en el medio ambiente y en la cantidad de plásticos que hay presente en nuestra cesta mientras hacemos la compra. Evita comprar aquellos que estén envasados, (apoya el consumo a granel que suele producir menos residuos, consumes más lo que necesitas), reutiliza las bolsas de plástico, y, por qué no, piensa antes de salir de casa en llevar tu cesta. Las hay muy monas 

 

Es verdad que la vida actual nos empuja a una vorágine sin freno. Pero a veces hay que parar, parar para dar un cambio y empezar a hacer las cosas de manera diferente, más consciente y consecuente. Todo empieza con nuestros actos, con nuestras elecciones. Una buena cesta de la compra es un buen comienzo.  

 

Me voy a la compra... ¿Te apuntas? 

 

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

"VEGA" más que un restaurante vegano

April 12, 2019

1/10
Please reload

Entradas recientes

February 25, 2019